Las conquistas de Rubirosa no paraban incluso con las Primeras Damas de la Epoca. Cuenta el Dr. Joaquín Balaguer en su libro Memorias de un Cortesano de la “Era de Trujillo” (pág. 409) “En uno de sus últimos viajes a Buenos Aires, se empeñó en visitar a la señora de Perón. Un día se presentó en la Casa Rosada y solicitó a la secretaria de la Primera Dama argentina la entrevista correspondiente. La asistente de Eva de Perón, quien conocía la fama de tenorio internacional del visitante, lo hizo sentar en el antedespacho. Aquí permaneció durante dos horas, y al cabo de ellas, creyéndose menospreciado, se acercó a un jarrón de rosas que existía en la habitación. Tomó de él la flor que le pareció más bella, y poniéndola en mano de la recepcionista, se limitó a decirle: “Dígale, por favor, a la señora de Perón que he venido a entregarle esta rosa, como señal de admiración y de respeto”. La señora de Perón, enterada del gesto, le hizo detener a la salida para que se le llevara a su presencia. Ya junto a él, le dijo bruscamente: “En que puedo servirle señor”. La repuesta no se hizo esperar: “no vengo a pedirle nada. He venido solamente a poner en sus manos este cheque de veinticinco mil dólares para sus descamisados”.
Historia relacionadas:
Porfirio Rubirosa – Playboy Dominicano
Una respuesta a Rubirosa y Evita Perón según el Dr. Balaguer